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Fidalgo y Méndez exigen la devolución al Gobierno del proyecto de Ley de Calidad

Esta mañana se ha celebrado una rueda de prensa en la sede de UGT, convocada por los secretarios generales de CC.OO. y UGT, José María Fidalgo y Cándido Méndez, y de las federaciones de Enseñanza de ambos sindicatos, Fernando Lezcano y José Ramón Copa, respectivamente. Los responsables sindicales han exigido la devolución al Gobierno del proyecto de ley de Calidad de la Educación remitido al Parlamento y la recuperación del diálogo y del consenso para mejorar la calidad de la enseñanza.

Fidalgo y Méndez partieron de la idea de que la reforma educativa debe ser considerada un asunto de Estado, en el que se cuente con la participación de todos los agentes sociales y de la comunidad educativa.

Ambos dirigentes sindicales coincidieron también en destacar que la educación constituye un pilar esencial del estado social y de bienestar y un poderoso instrumento para garantizar la igualdad de oportunidades, compensar las desigualdades y respetar la diversidad y la pluralidad.

Asimismo, recordaron que en la gran concentración prevista el 5 de octubre en Madrid para exigir la derogación del decretazo sobre la reforma laboral estarán presenten los mensajes de rechazo a la Ley de Calidad.

Cándido Méndez afirmó que el proyecto no sólo no alcanza el objetivo de calidad que se propone sino que agravará los problemas del sistema educativo. También subrayó que su actual configuración supone una ruptura del consenso constitucional en la enseñanza y denota una abierta hostilidad hacia el modelo de escuela comprensiva.

Méndez denunció que el proyecto de ley revela una clara parcialidad a favor de la enseñanza privada mientras aboga por la marginación de la red pública.

José María Fidalgo resaltó que con la presencia de ambos secretarios generales de las centrales en la rueda de prensa no se pretendía defender una tabla reivindicativa de carácter corporativo, dado que UGT y CC.OO. representan los intereses de todos los trabajadores, sino porque la educación es un elemento tan determinante para la igualdad de las personas como el sistema de seguridad social o la negociación colectiva.

En este sentido, comentó que la Ley de Calidad forma parte de un modelo de integración en la Unión Europea con el que no coinciden los sindicatos y que está basado en la progresiva desaparición de derechos sociales fundamentales. A juicio de Fidalgo, la dimensión educativa de este modelo apuesta por una fórmula que condena a España a una situación periférica, como lo demuestra el descenso del gasto educativo de los últimos años y que en este aspecto sitúa a nuestro país a la cola de la UE.

El secretario general de CC.OO. comentó que la defensa de un trabajo productivo y estable y de calidad pasa por una cualificación laboral también de calidad, algo que el proyecto de Ley de Calidad elaborado por el Gobierno no garantiza en absoluto. Para Fidalgo el proyecto es rechazable desde su misma base porque no parte de diagnóstico alguno de la situación del sistema educativo, ofrece respuestas simplistas, carece de memoria económica, pretende financiar la enseñanza privada con presupuestos públicos y establece un sistema de itinerarios formativos en la ESO que discriminan y seleccionan al alumnado.

Según Fidalgo, con su política social –y por tanto, también educativa-, el Gobierno del PP ha optado por la soledad política y el enfrentamiento con la mayoría de los sectores sociales. "Nosotros sustentamos nuestra acción sindical en la solidaridad. Si se nos acusa de hacer política y de ser de izquierdas por ello, a mucha honra", apostilló.

El secretario general de FETE-UGT, José Ramón Copa, dijo que el Gobierno plantea un control ideológico de los centros públicos y hace desaparecer la participación en los centros. Calificó la Ley de Calidad de "retrógrada, vengativa e injusta" e insistió en que rompe el consenso constitucional en torno a la educación.

El secretario general de la Federación de Enseñanza de CC.OO., Fernando Lezcano, comenzó afirmando que el proyecto de ley ha perdido la poca credibilidad que tenía tras el espectáculo ofrecido por el Ministerio en torno a las filtraciones a la prensa de los documentos sobre la Memoria económica de la ley. "¿Cómo confiar en la voluntad política de un Gobierno que filtra la Memoria económica y luego se remite al Consejo Financiero de Política Fiscal?", agregó Lezcano.

Fernando Lezcano acusó al Gobierno de carecer de credibilidad después de la esperpéntica tramitación de la LOU, a la que se opusieron rectores, profesores y estudiantes.

Para el responsable de Enseñanza de CC.OO., las líneas vertebradoras del proyecto tienen poco que ver con los problemas educativos, poco con la calidad y mucho con el catálogo más rancio de la derecha española. Ejemplo de ello son los intentos de privatización de la enseñanza pública y el sometimiento a los dictados de la Conferencia Episcopal.

Lezcano recordó que desde que gobierna el PP el gasto en educación ha descendido medio punto del PIB y que la distribución de recursos sólo ha contribuido a adelgazar el sector público, como lo revela la pérdida de matrícula escolar desde 1997. Entre tanto, la escuela pública acoge a más de 150.000 alumnos inmigrantes y otros 100.000 con necesidades educativas especiales. A este respecto pidió que los centros privados asuman su cuota de responsabilidad en la distribución de alumnos inmigrantes. "En estas condiciones o el Gobierno rectifica pronto o el conflicto educativo y social estará garantizado, aseguró Lezcano.

Madrid, 12.09.2002 - Secretaría de Información