Tras la presentación oficial por la ministra de Educación de los
resultados del Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes de la
OCDE (PISA) relativos a España, la Federación de Enseñanza de CC.OO.
reitera su petición al Gobierno central y a las administraciones
públicas para que presten más atención al servicio público de la
enseñanza en un momento en que prosigue la incorporación a éste de
escolares procedentes de la inmigración económica y en que el sistema
educativo está especialmente necesitado de programas de atención a la
diversidad e individualizada.
El Informe Pisa de 2006 ratifica la tendencia de los informes de los
años anteriores en cuanto a la deficiente situación del sistema
educativo español, que se mantiene en la cola de los países europeos.
Estos resultados revelan la necesidad de incrementar los recursos que
globalmente se dedican a la educación en nuestro país mediante un
Acuerdo Financiero entre el Gobierno central y las comunidades autónomas
que, entre otras mejoras, permita combatir los actuales desequilibrios
interterritoriales en cuanto a dotaciones, recursos, compensación
educativa, programas de orientación y recuperación, etc., elementos
todos ellos sin los cuales nunca será posible mejorar los resultados
académicos de los estudiantes.
Resulta inadmisible que algunas comunidades autónomas, y precisamente de
las de más nivel de renta, inviertan en educación por debajo del 2% de
su PIB, cuando la media de los países europeos está cerca del 6%. Los
resultados son, en buena parte, la consecuencia de la importancia que
esas Administraciones le dan año a año en su Presupuestos a su sistema
educativo.
Aunque la ministra de Educación ha declarado en la rueda de prensa de
presentación del informe que uno de los factores del déficit educativo
es la falta de reconocimiento social de los docentes y no sólo de
recursos y salarios, en CC.OO. estamos convencidos de que ambos
elementos son indisociables. El profesorado español necesita de un
Estatuto específico que establezca sus condiciones laborales y una
carrera profesional capaz de incentivar su cada vez más difícil trabajo.
Sin embargo, de inexplicablemente, Ministerio mantiene bloqueadas las
negociaciones de ese Estatuto Docente con los sindicatos.
En CC.OO. venimos demandando una serie de mejoras que, a la luz de este
informe, no tenemos más remedio que reiterar. En primer lugar,
incrementar el gasto educativo hasta alcanzar el 6% del PIB; en segundo
lugar urge la puesta en marcha de un Plan de Choque para la Enseñanza
Secundaria Obligatoria, así como la implantación de medidas de atención
a la diversidad, de refuerzo y apoyo, desdobles para los grupos de menor
nivel, reducción de las ratios, incrementar las plantillas de los
centros y no sólo de personal docente; en tercer lugar, consideramos
imprescindible establecer un verdadero sistema de promoción profesional
del profesorado que lo estimule para su formación permanente y para una
mayor implicación en el trabajo en el aula y en el centro educativo.
Aunque en conocimientos de ciencias nuestro país ocupa un puesto
intermedio entre los países de la OCDE examinados, en comprensión
lectora dejamos mucho que desear. Si bien este dato tampoco es nuevo y
las causas puedan ser atribuibles a múltiples factores, algunos de ellos
ajenos al funcionamiento del sistema educativo, es evidente que los que
trabajamos en la mejora de la calidad de la enseñanza tenemos el deber
de centrarnos en las deficiencias generadas por el propio sistema e
intentar solucionarlas sin necesidad de culpabilizar a nadie. La Ley
Orgánica de Educación establece mecanismos para mejorar las competencias
en lectura, por lo que sólo es preciso aplicarlos.
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