CC.OO. ha revalidado de una forma más destacada que en otras ocasiones
su condición de primer sindicato en el sector público educativo tanto en
la enseñanza no universitaria como en la universitaria. En el ámbito del
profesorado de la Enseñanza Pública no universitaria, se mantiene como
primera fuerza sindical de manera ininterrumpida desde 1990, con 487
delegados y delegadas que representan un 23’7% en el sector.
Significativos son además los resultados en la universidad, con 1.046
delegados y delegadas que representan un 38’5%, y en el Personal de
Servicios Educativos y Complementarios, con 398 delegados y delegadas
que representan un 35’8%
Por otro lado, el sector privado aunque tiene menos trabajadores que el
público, elige un número mucho más alto de representantes sindicales
debido a su estructuración y a la legislación vigente en materia de
elecciones sindicales. Por esta razón condiciona en un porcentaje mayor
el resultado de cada sindicato en el cómputo global de resultados. En
esta ocasión, a los buenos resultados ya mencionados del sector público
se ha unido el avance importante de CC.OO. en el sector privado en estas
elecciones sindicales, lo cual ha provocado que por primera vez también
sea el primer sindicato en el cómputo global de la Enseñanza en el
conjunto del Estado, con 3.555 delegados y delegadas que representan un
22.6% del sector.
El Secretario General de la Federación de Enseñanza, José Campos, se
congratula en nombre de su sindicato por estos resultados, que, según
sus palabras, “indican que el sindicalismo de clase y responsable que
encarna y lleva a la práctica CC.OO. ha sido reconocido por los
trabajadores y trabajadoras de la Enseñanza con su apoyo en las
elecciones sindicales recientemente concluidas”. Para Campos, “en un
sector con una fragmentación sindical tan manifiesta, nuestro
sindicalismo no corporativo y solidario, no sólo profesional, sino
también comprometido con las políticas educativas de progreso, de
compromiso por una educación de calidad y de igualdad, ha recibido un
apoyo considerable que se mantiene firme a lo largo de sucesivos
procesos electorales.”
Este resultado supone un aval “al sindicalismo independiente, tanto de
las instancias administrativas como de los partidos políticos o las
propias patronales de la Educación. Y eso los trabajadores de la
Enseñanza lo han sabido valorar adecuadamente”. Por último, indica que
“estos resultados aumentan la responsabilidad que ya teníamos.
Responsabilidad en la denuncia de las políticas educativas que no
promuevan y afiancen la solidaridad y la igualdad en la Educación, en la
defensa de los derechos ciudadanos a una educación digna
independientemente del territorio o grupo social al que se pertenezca, y
también en la defensa y la reivindicación de la mejora de las
condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras de la
enseñanza. En esta posición continuaremos con firmeza durante los
próximos cuatro años.
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