Esta semana la Federación de Enseñaza de CC.OO. presentará a los
principales grupos políticos que concurrirán a las elecciones generales
del 9 de marzo un documento con 50 propuestas que hemos elaborado bajo
el título “Educación de calidad y equidad: Un reto ineludible y una
tarea colectiva”.
En este documento pedimos el compromiso y apoyo de los partidos
políticos en torno a cuatro ejes centrales: aumento de la inversión
económica; compromiso con una educación de calidad y de equidad en el
marco del servicio público, a través de la cooperación entre
administraciones; planificación y desarrollo de políticas de formación
permanente, estableciendo vínculos intersectoriales en relación con el
empleo, la inclusión social y los servicios sociales y, por último,
compromiso con quienes ejercen su profesión en la enseñanza,
reconociendo la importancia de su labor y la dificultad de su tarea.
En lo que respecta al incremento de la inversión, CC.OO. solicita a los
poderes públicos las medidas necesarias para que en el plazo de cinco
años la inversión pública en educación crezca hasta alcanzar la media de
los países más avanzados de la Unión Europea. La financiación del
sistema público educativo será como mínimo del 7 % del PIB en la
enseñanza anterior a la universidad y un 2,1 % del PIB para el sistema
público universitario.
Además, exigimos que se asegure la consolidación en la financiación de
cada comunidad autónoma de los gastos de carácter plurianual que se
fijen en sus correspondientes Leyes de Presupuestos y que las
comunidades desarrollaren Planes de Inversión en la enseñanza pública
para garantizar esta oferta en aquellas zonas de nuevos asentamientos y
de redistribución de la población.
En el capítulo de equidad exigimos que se planifique la oferta
educativa, garantizando la responsabilidad que a las Comunidades
Autónomas y a las Administraciones educativas les corresponde en la
creación y extensión de su oferta educativa y que se elabore un mapa
escolar que, teniendo como eje vertebrador del sistema la red pública,
garantice un compromiso de cuota de equilibrio entre redes, tomando como
referencia la actual distribución del sistema educativo en su conjunto y
la diversidad de realidades territoriales.
En cuanto a la universidad, exigimos que se evite que los precios del
Máster sean un arma de discriminación de los estudiantes con menos
recursos económicos, para el acceso a los puestos de trabajo y que estos
estudios tengan tasas similares a los de grado.
Para combatir el fracaso escolar exigimos, entre otras medidas, un plan
de choque en la ESO, programas integrales que favorezcan la intervención
coordinada del ámbito escolar y del comunitario y de servicios
educativos complementarios y la implantación nuevos profesionales a las
plantillas de los centros.
Otras medidas de CCOO en este apartado son: fijar un marco de carácter
básico de atención a la diversidad en todas las etapas que permita
reducir la ratio alumno/ profesor, un Plan Integral de atención al
alumnado inmigrante; garantizar la escolarización en edades tempranas
mediante una oferta suficiente de plazas públicas en el primer ciclo de
Educación Infantil y establecer en la Primaria medidas preventivas para
el alumnado con dificultades de aprendizaje
Para el profesorado, solicitamos un Estatuto Docente en base a los
compromisos que el MEC adquirió en el marco institucional de la Mesa
Sectorial del 18 de abril de 2007; instaurar una prórroga indefinida del
sistema de jubilaciones voluntarias y anticipadas establecido en la LOE,
aumentando considerablemente la cuantía de las gratificaciones; una
promoción profesional en el propio puesto de trabajo, personal,
voluntaria, progresiva y homologable en todo el Estado, y reducir la
alta tasa de temporalidad, mediante generosas ofertas públicas de empleo
para atender las necesidades reales del sistema. Las ofertas de empleo
de las Administraciones educativas deben impedir que se supere un índice
del 8% el índice de interinidad en los cuerpos docentes.
En lo que respecta a la universidad, abogamos por un acuerdo
educativo-político por la educación superior que dé estabilidad y
garantías de financiación pública a nuestro sistema universitario e
incrementar el gasto en educación superior e investigación hasta
alcanzar la media del resto de países de la OCDE y de la UE. Además,
debe desarrollarse el Estatuto Básico del Empleado Público en el sector
universitario, asumiendo que los interlocutores sociales son agentes
fundamentales.
|