La Federación de Enseñanza de CC.OO. emplaza a los responsables de la
política universitaria a que inicien inmediatamente la negociación del
Estatuto del Personal Docente e Investigador (PDI), del que ya hemos
hecho pública una propuesta que implica una mejora sustancial de las
perspectivas de carrera profesional, de las condiciones de trabajo y de
las muy desfasadas retribuciones.
El balance de la anterior Secretaría de Estado de Universidades en
materia de negociación colectiva ha sido claramente insuficiente por
inexistente, y deja varios asuntos pendientes. El más importante,
negociar el Estatuto del Personal Docente e Investigador previsto en la
modificación de la LOU, así como articular y desarrollar una política de
coordinación del complejo organizativo Estado-comunidades autónomas y
universidades, para que además de tener el mejor sistema de Educación
Superior, se puedan desarrollar sin barreras los derechos de los
trabajadores de las universidades.
Asimismo, desea que los retos que tiene por delante el nuevo Ministerio
de Ciencia e Innovación sean acometidos con pericia y certeza por el
equipo que se configure en torno a la ministra Cristina Garmendia.
Esperamos que la no inclusión de los términos Universidad o Educación en
el nombre del nuevo Ministerio no signifique un olvido de la misión
fundamental de las universidades: la prestación del servicio público de
la Educación Superior.
CC.OO. velará especialmente para evitar que la apuesta por la innovación
y el desarrollo del artículo 83 de la LOU se hagan en detrimento de la
calidad de la docencia o de la financiación de la investigación
científica que “sólo” sirve para el desarrollo humano o para la creación
del conocimiento.
Otro de los asuntos que requiere especial atención es el desarrollo del
mapa de titulaciones iniciado en el marco del Espacio Europeo de
Educación Superior, para cumplir con los objetivos internacionales
previstos. Igualmente, debe prestarse atención a las demandas sociales,
tanto desde el lado académico como profesional, sin olvidar la
financiación de la Educación Superior, para cumplir con los objetivos
propuestos en el propio programa electoral del PSOE.
En la sociedad del conocimiento no se puede olvidar que tan importante
como crearlo es transmitirlo. Por ello conviene recordar la
recomendación relativa al personal docente de la enseñanza superior nº 6
de la UNESCO aprobada el 11 de noviembre de 1.997. En el ámbito más
específico de la investigación y del personal investigador, es decisivo
acometer con voluntad negociadora y comprometida la situación de
precariedad en la que se encuentran las distintas figuras de
investigador de los OPIS y el CSIC, así como la emergente precariedad
que ha aparecido en las Universidades en los últimos años.
El Gobierno no podrá acometer los objetivos que se propone con un
“ejercito de precarios”, ya que la falta de perspectiva no invita al
desarrollo de una carrera profesional como investigador. Este será un
gran desafío que la titular del nuevo Ministerio tendrá que abordar no
precisamente con políticas de personal como las hasta ahora
desarrolladas por el CSIC, que se contradicen con lo expresado por
Rodríguez Zapatero.
En cuanto al desarrollo de los asuntos específicos de las universidades
y la coordinación de la investigación en éstas, ya sea con los nuevos
entes que se creen como con los organismos ya existentes debe realizarse
con una voluntad de consenso y contando con participación real de todos
los sectores implicados.
Ofrecemos nuestra más leal colaboración a la nueva ministra y a su
equipo, siempre que se trate de mejorar la investigación y educación
superior para el conjunto de la sociedad, teniendo como principio la
igualdad de oportunidades y la lucha por construir una sociedad más
justa.
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