El Estatuto está previsto en la Ley de modificación de la LOU.

 

CC.OO. emplaza al nuevo secretario de Universidades a que negocie ya el Estatuto del Personal Docente universitario.

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La Secretaría de Universidades depende del nuevo Ministerio de Ciencia e Innovación 

Tras la toma de posesión del nuevo secretario de Universidades, Màrius Rubiralta, la Federación de Enseñanza de CC.OO. le emplaza para que inicie cuanto antes la negociación del Estatuto del Personal Docente e Investigador (PDI), del que ya hemos hecho pública una propuesta que implica una mejora sustancial de las perspectivas de carrera profesional, de las condiciones de trabajo y de las muy desfasadas retribuciones. Con la remodelación de la estructura del Gobierno surgido de las pasadas elecciones generales, la Secretaría de Estado de Universidades ya no depende del Ministerio de Educación sino del nuevo de Ciencia e Innovación.

Esperemos del señor Rubiralta un cambio de actitud con respecto a la de su predecesor en el cargo, que ignoró la negociación colectiva, dejando varios asuntos pendientes, siendo el más importante el de negociar el Estatuto del Personal Docente e Investigador previsto en la modificación de la LOU.

También está pendiente de desarrollo la articulación y desarrollo de una política de coordinación del complejo organizativo Estado-comunidades autónomas y universidades, para que, además de tener el mejor sistema de educación superior, se puedan aplicar sin barreras los derechos de los trabajadores de las universidades.

CC.OO. velará especialmente para evitar que la apuesta por la innovación y el desarrollo del artículo 83 de la LOU se hagan en detrimento de la calidad de la docencia o de la financiación de la investigación científica que “sólo” sirve para el desarrollo humano o para la creación del conocimiento.

Otro de los asuntos que requiere especial atención es el desarrollo del mapa de titulaciones iniciado en el marco del Espacio Europeo de Educación Superior, para cumplir con los objetivos internacionales previstos. Igualmente, debe prestarse atención a las demandas sociales, tanto desde el lado académico como profesional, sin olvidar la financiación de la educación superior, para cumplir con los objetivos propuestos en el propio programa electoral del PSOE.