Representantes
de las federaciones de Enseñanza y Servicios y Administraciones Públicas
de CC.OO., del Sindicato Unificado de Policía (SUP), la Asociación
Unificada de la Guardia Civil (AUGC) y la Asociación Unificada de
Militares Españoles (AUME) han ofrecido una rueda de prensa para mostrar
su rechazo a la reforma de la Ley de Clases Pasivas del Estado
emprendida por el Gobierno, que supone graves recortes en las
prestaciones sociales.
Esas modificaciones, que se refieren a las pensiones por incapacidad
permanente y al régimen de incompatibilidades, pueden afectar a unas
800.000 personas pertenecientes a colectivos como el de los funcionarios
públicos, Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad del Estado. En
concreto, durante 2007 hubo cerca de 3.000 casos de jubilaciones por
incapacidad permanente, lo que da una idea de la magnitud de estos
recortes.
Los cambios en la Ley de Clases Pasivas del Estado fueron incluidos
unilateralmente y por sorpresa por el Ejecutivo en el proyecto de Ley de
Presupuestos Generales del Estado para 2009, sin que previamente se
hubieran negociado con los sindicatos, incumpliendo así lo establecido
en el Estatuto Básico del Empleado Público.
Si la reforma del Gobierno salva todos los trámites parlamentarios se
puede dar el caso de que un guardia civil, profesor o funcionario de
Justicia con menos de 20 años de servicio vea reducida hasta un 25% su
pensión por incapacidad permanente.
Igualmente, su pensión se aminorará un 45% si esos funcionarios acceden
a un puesto de trabajo distinto a la profesión que ejercían, incluido el
sector privado.
El secretario general de la Federación de Servicios y Administraciones
Públicas (FSAP) de CC.OO., Miguel Segarra, explicó que esos cambios
legales deberían haber sido negociados con los sindicatos en la Mesa
General de la Función Pública. En este sentido, Segarra recordó que CCOO
ha presentado un recurso contencioso-administrativo por esa falta de
negociación, aunque este hecho no impide que la tramitación
parlamentaria de la ley siga adelante.
El responsable de la FSAP no descartó la convocatoria de movilizaciones
en función de la negociación y tramitación parlamentaria de la ley y
subrayó que, a día de hoy, la única opción que le queda al Gobierno es
la retirada de la ley en los términos en los que está redactada.
Por su parte, Luis Castillejo, de la Federación de Enseñanza de CC.OO.,
recordó que esta organización sindical siempre ha negociado con sentido
de responsabilidad todos los aspectos relacionados con las pensiones,
por lo que no entiende que el Gobierno “haya cambiado ahora las reglas
del juego de forma impresentable”.
José Manuel Sánchez Fornet, secretario general del SUP, dijo que su
organización se sumará a la plataforma liderada por CCOO contra la
reforma de la ley, al tiempo que anunció que si el Gobierno no rectifica
su sindicato recurrirá ante instituciones como la del Defensor del
Pueblo.
En representación de la AUGC, su secretario de Comunicación, Juan
Antonio Delgado, dijo que el colectivo de guardias civiles es uno de los
más perjudicados por la reforma de la Ley de Clases Pasivas del Estado y
criticó al Gobierno por la “nocturnidad y alevosía” con la que ha
introducido los cambios en la normativa.
Finalmente, Mariano Casado, secretario general de AUME, insistió en el
malestar reinante en el seno de las Fuerzas Armadas por los cambios
legales que afectan a las pensiones por invalidez y el régimen de
incompatibilidades y se mostró confiado en que los diferentes grupos
parlamentarios fuercen al Ejecutivo a retirar la reforma.
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